Calendar “on the way”

Hace 15 años recuerdo que llegaba tarde al instituto. Y lo recuerdo muy bien: vivíamos justo enfrente -lo que hace esto más grave- y me despertaba la sirena de entrar a clase. En 15 minutos estaba sentado en mi pupitre. Un desastre. Con el tiempo la cosa ha mejorado notablemente, pero siguen existiendo casos en los que no llegamos puntuales a una cita.

No entraré en detalle pero hay un momento en que llegar tarde puede considerarse incluso falta de respeto (en el trabajo, o cuando unos amigos te están esperando a ti y al retrasar al grupo puede afectar gravemente a algún plan o gasto que se haya hecho). No se puede generalizar diciendo que todos llegan tarde alguna vez, pero sí podemos decir que la vida sería muchísimo mejor si nadie llegase tarde nunca… o bien se pusiesen más remedios para paliar los efectos de un retraso en cualquier aspecto en la vida.

Desde hace un par de semanas he añadido un elemento adicional a mis cálculos para evitar llegar tarde: mi calendario “estoy de camino”. ¿Sabéis cuando os llaman para preguntar dónde estáis, y respondéis “estoy de camino” cuando acabáis de salir? ;) Pues ahora será cierto.

De cabeza todos imaginamos cuánto tardaremos en llegar de un punto a otro: a una reunión, a una cita, un trayecto de avión, etc. Si además aplicamos la regla de sumar un 15% por imprevistos al tiempo, nos permitirá tener mentalmente una idea en la cabeza: “a las X:XX tengo que salir del sitio donde esté”. Si tenemos eso en la cabeza, sabremos que la reunión anterior o lo que estemos haciendo tiene que acabar a esa hora sí o sí. Y nos pondrá una alarma mental extra: si vemos que nos vamos a retrasar, podremos avisar con suficiente antelación a nuestra siguiente cita para avisar del retraso. Habitualmente avisar con mucho tiempo es una buena práctica antes de que llegar tarde.

En mi calendario “Estoy de camino”, indico solamente el medio de transporte que voy a utilizar, y el tiempo que me llevará. Por ahora está teniendo un buen resultado: no cuesta apenas de mantener, y además nos ayuda a medir mejor nuestro tiempo… -resulta que no se tardan 20 minutos en cruzar Barcelona, como yo pensaba.

 

Esta entrada fue escrita el Jueves, mayo 12th, 2011 a las 12:01 bajo la categoría GTD. Puede seguir los comentarios de esta entrada a través del RSS 2.0 feed, dejar un comentario, o realizar un trackback desde su web.

Dejar un comentario